Arte Rupestre de Monfragüe (Cueva del Castillo)

Arte Rupestre de Monfragüe (Cueva del Castillo)

Impresionante e irreprimible la sensación de subir los peldaños de escaleras que nos separan de la cueva más famosa del Parque Natural de Monfragüe con el río Tajo a nuestros pies y un espectáculo de naturaleza sin igual…

Familias de buitres, que anidan en las partes altas del abrigo, nos acompañan en una tarde calurosa, mientras el sol va conquistando el ocaso en estas tierras al oeste de nuestra península…

 

No es el único abrigo con arte rupestre, puesto que ahora mismo se han localizado hasta 107 abrigos y covachas con representaciones rupestres neolíticas y calcolíticas, pero el abrigo del Castillo, además de ser el más conocido y quizás el de mayores dimensiones, es el único visitable.

Junto con Martín, el guía que nos acompaña y nos informa de todo maravillosamente, descubrimos nueve paneles con arte en las paredes derechas del mismo abrigo…

Casi todas en rojo, excepto alguna inscripción “ Ibera o Tartessa” posterior, un conjunto de símbolos, figuras antropomorfas y animales nos cuenta la prehistoria del lugar.

Una de las escenas que nos atrae poderosamente la atención…

Un cuento o leyenda que quizás se contó de generación en generación. Una cacería, un ciervo macho con grandes cornamentas y un grupo de arqueros que lo acechan. El gran ciervo corre, mientras que los arqueros intentan apresarlo, pero entonces, algo falla…

Uno de ellos, quizás el más joven e inexperto sufre una caída y el ciervo, que corre asustado lo embiste. La fuerza del gran golpe lo deja sin aliento en el suelo…Hace 5000 años…

 

Y allí, nosotros, hoy, desde la prehistoria, lo vemos, lo vivimos, mientras las piedras, manchadas en rojo, nos hablan desde una biblioteca en piedra que nos han legado…

Seguimos el ascenso a la cueva, el que nos conduce a una nueva historia…

 

 

Un conjunto de seres antropomorfos nos miran desde lo más alto, escondidos en un rincón de la cueva. Son los más famosos. Los que siempre vemos en las fotografías y los que han cedido su imagen como representantes del Arte Rupestre de Monfragüe. Pero no están solos. Otros, antes que ellos, dejaron su estampa en este mismo rincón. Un ciervo, de perfectas cornamentas, se adivina por detrás. Escondido y sigiloso, pervive al paso del tiempo…

Por encima, una escena nueva, más temprana, que nos aproxima a la edad de los metales, donde ya existe una jerarquía, un señor poderoso que se diferencia con un tocado en la cabeza. A su lado, aunque son diferentes las interpretaciones, nosotros vemos una mujer y un niño más pequeño que la acompaña…Quizás eran los señores de estas tierras que dejaron su huella y marca tribal en estas paredes…

 

 

 

La cueva del Castillo tiene más arte rupestre y todo el paraje natural de Monfragüe está repleto de él. Horas necesitamos para recorrer este hermoso y enigmático lugar, donde las piedras nos hablan, y nos seducen, pero no solo a través de las pinturas, sino que además, encontramos otra serie de representaciones que nos maravillan: “Las estelas de guerreros”, propias del lugar y de la historia que nos precedió.

© Viajes a la Prehistoria

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Centro de Interpretación de arte rupestre de Monfragüe

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