Cueva del Pendo, el reencuentro

Cueva del Pendo, el reencuentro

Siempre pensé que en la Cueva del Pendo en Cantabria, como un lugar de encuentro y socialización..

Hoy viajes a la prehistoria se ha reencontrado con viejos amigos y hemos conocido otros nuevos en la Cueva del Pendo en Cantabria. Y es que sin duda, esto de viajar a las cuevas y enclaves prehistóricos tiene algo de mágico, de sagrado, algo que engancha, que te lleva, que te hace sentir bien, que te hace querer repetir, y que sobre todo, convierte cada salida, visita a las cuevas o escapada informal, en momentos muy bonitos e inolvidables, sin olvidarnos del gran aporte de conocimiento, anécdotas y socialización que recibimos cada vez que viajamos a la prehistoria.

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Esta vez , la cueva del Pendo en Cantabria nos sorprendía con una nueva perspectiva de la misma. Una perspectiva a modo de sala de cine. Con sus grandes dimensiones y con el friso de pinturas rupestres representadas en horizontal, muestran una auténtica visión para el grupo. Casi dispuestas imitando lo que podría ser un film de animales prehistóricos, que convivían con nuestros antepasados, y pensadas y realizadas por nuestros antepasados, por uno o varios artistas, para que todo el grupo o clan pudiera verlas desde lejos, cuando estas, eran iluminadas, seguramente con la propia luz natural e incluso la luz del sol, en determinados momentos del año.

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Pero sin duda, el momento más bonito, una vez fuera de la cueva, es la puesta en común, la charla, las diferentes opiniones. Ese diálogo que surge casi siempre, tras el enigmático mundo de la prehistoria. Parece que las visitas son demasiado cortas. Siempre nos quedamos con ganas de más. De ver otras cuevas, de repensar y meditar lo que hemos visto. De imaginar lo que no podemos ver e incluso de viajara  la prehistoria mediante nuestro propio pensamiento hasta poder ver a nuestros antepasados moviéndose en el interior y vestíbulo de la cueva, haciendo sus tareas cotidianas y viviendo una época, que aunque nos la cuenten en los libros, necesitamos grandes dotes de imaginación y la experiencia en el lugar, para hacernos una ligera idea de cómo pudo ser la vida del hombre y la mujer en la prehistoria.

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Amigos de viajes a la prehistoria, gracias por compartir con nosotros, estos momentos agradables en lugares tan especiales.

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cueva el pendo

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