DOLMEN DE LÁCARA

DOLMEN DE LÁCARA

Un viaje a la prehistoria cargado de tanto patrimonio no podía terminar sin maravillarnos y sorprendernos tras aventurarnos a las dos de la tarde de un caluroso mediodía, en busca del dolmen de Lácara (Badajoz), a escasos kilómetros de Mérida.

El camino a pie y rodeados de olivos y tierras repletas de ganado ya nos iba sacando nuevamente de la realidad para aproximarnos una vez más a la prehistoria de aquellas tierras. Nuevamente al neolítico y a sus costumbres, sus paisajes y sus construcciones megalíticas que tanta sorpresa y admiración nos provocan. Y lo cierto es que poco o nada había cambiado desde entonces…Podríamos habernos cruzado con ellos, con los constructores megalíticos, mientras arrastraban aquella losa de piedra hasta el lugar donde se hallaba el lugar elegido para el dolmen; alrededor y a lo largo del camino, algunas cabañas resuenan con voces de niños que corren o juegan…

Exactamente igual que entonces…

Al llegar al lugar, tras atravesar una pista de quince minutos a pie, nos encontramos a nuestra derecha con él…Su grado de conservación es impresionante al igual que la gran losa que sobresale de las demás, permitiéndonos observar el tamaño real de aquellas piedras levantadas una a una y perfectamente equilibradas, talladas, sujetas..

El dolmen de Lácara, una auténtica obra de ingeniería prehistórica

Mientras notamos cómo el calor rezuma del suelo que pisamos, nos mojamos la cara y nos aventuramos al interior de este gran monumento megalítico…

Todavía podemos observar gran parte de su corredor así como su cámara sepulcral completa, aunque con muchos de sus ortostatos rotos, pero el más grande, el que sobresale y aguanta el paso del tiempo, ese es impresionante, datado entre el 4000 y el 3000 a.C., es el dolmen más grande de Extremadura…

Un dato curioso, es que efectivamente fue utilizado como sepulcro  y se han hallado ajuares y restos arqueológicos que así lo atestiguan, el problema es que tanto en época romana como medieval, esta enorme construcción megalítica fue utilizada también como vivienda y afecto a los enterramientos de su interior.

Posee, como la mayoría de dólmenes que conocemos, un río próximo, que serviría de abastecimiento a estos primeros pobladores prehistóricos.

Alrededor de las grandes losas, aunque se ha perdido mucho, todavía podemos ver parte de lo que fue la colina de tierra que habría cubierto el dolmen en su origen, incluso con doble círculo de ortostatos alrededor de la cámara. En el corredor también podemos observar parte de las losas que forman parte de la cubierta.

Una maravilla neolítica, que gracias al esfuerzo de todos, todavía podemos contemplar, admirar y disfrutar en el silencio de estos lugares mágicos, donde el tiempo se para y nosotros con él…

© Viajes a la Prehistoria

Aquí su ubicación:

 

 

 

 

 

 

 

Please follow and like us:
0

Te puede interesar también:

0 Comments

Escribe tu comentario: