Visita a la Cueva del Pendo

Visita a la Cueva del Pendo

«El Pendo», una cuestión de perspectiva

Visitar la cueva del Pendo y en general las cuevas de Cantabria, es siempre una nueva aventura, repleta de nuevos conocimientos, nuevas experiencias y sobre todo, conocer nuevos amigos. Y es que la prehistoria, la arqueología y estos lugares maravillosos, son lo que son, territorios con una gran magia que circunda cada uno de sus rincones naturales. Magia o poder que ya existía durante laprehistoria y que por tanto, sigue prevaleciendo allí. Nuestros antepasados, que eligieron estas cuevas como lugares para vivir pero también como santuarios o lugares sagrados, ya tenían una predisposición que les hacía elegir o no un determinado espacio. Estos espacios, hoy son visitados por miles de personas que se acercan a Cantabria para disfrutar de estos Paleo-espacios milenarios.

ARTÍCULO RELACIONADO:  El enigma de la foto de las ciervas rojas

cueva el pendo

Y entre todas las cuevas visitables que tenemos en Cantabria, sin duda una de las más espectaculares es la Cueva del Pendo. Sin tratar de desvelar mucho para que el visitante pueda sorprenderse, el Pendo es una de las cavidades más grandes de Cantabria. Y además de albergar en su interior importantes excavaciones arqueológicas con importantes y numerosos hallazgos tanto de los Neandertales como del Homo Sapiens, también guarda en su interior un espectacular friso de pinturas rupestres de época solutrense. Descubrirlas, al final de la cueva, a lo largo de nuestra visita y admirarlas tan cerca es muy emocionante, pero sin duda, la magia viene cuando hablamos de perspectiva, buscada y conseguida en la prehistoria. Perspectiva cuyos primeros intentos de simular la perspectiva real comienzan en el siglo XIV, y que no se lograrán hasta el Renacimiento, durante los siglos XV y XVI.

ARTÍCULO RELACIONADO:  Cueva de Hornos de la Peña

 ¿Qué significa esto?

Que sin duda, cuando hablamos de arte rupestre, no son simples pinturas de animales en las paredes de las cuevas. Estamos hablando, de representaciones de  la realidad que el hombre moderno, no consiguió hasta el Renacimiento y que en cambio, el hombre prehistórico, ya había logrado en aquellas paredes y techos de las cuevas y abrigos prehistóricos.

Y si esto se ha conseguido desvelar, es por el trabajo de muchos profesionales, que han logrado, que cualquier espectador, en el interior de la cueva, sea capaz de apreciar este detalle, que no tan solo es revolucionario, sino que dice mucho a cerca de quienes eran los autores de aquellasrepresentaciones artísticas.

ARTÍCULO RELACIONADO:  El ritual del ciervo de la cueva de las Chimeneas

© Viajes a la Prehistoria

0 Comments